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Un estudio de NEIKER sobre el impacto ambiental del aprovechamiento silvopastoral con cerdos recomienda la rotación de las parcelas

Un estudio llevado a cabo por NEIKER en el marco del proyecto “La resiliencia de los bosques caducifolios de frondosas con aprovechamiento silvopastoral con cerdos” recomienda la rotación de las parcelas como forma de gestión más adecuada.

El trabajo, que evalúa el impacto ambiental de la cría de cerdos de las razas Euskal Txerria y mixta (madre Landrace y padre Duroc), en robledales de Quercus faginea dentro de montes de utilidad pública de Otazu (Vitoria-Gasteiz), concluye que la regeneración del bosque se ha visto favorecida por la presencia de cerdos de la raza Euskal Txerria para el caso de las plántulas de Quercus faginea menores de un año, germinadas en la primavera, mientras que para plántulas de más de un año el número desciende en las parcelas pastoreadas.

El Instituto Vasco de Investigación y Desarrollo Agrario, NEIKER, entidad pública del Departamento de Desarrollo Económico e Infraestructuras del Gobierno Vasco, ha contado en este proyecto con la colaboración y financiación de la Diputación Foral de Álava, Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz y Asociación de Productores de Cerdos del País Vasco “Txerrizaleok”.

Los resultados de esta investigación se han presentado hoy en el marco de la jornada divulgativa “El silvopastorismo con cerdos ¿una práctica a impulsar?” en la que han participado Jorge Garbisu, director de Agricultura y Ganadería del Gobierno Vasco; Eduardo Aguinaco, diputado de Agricultura de la Diputación Foral de Álava; Miren Fernández de Landa, concejala de Zona Rural del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz; y Leire Barañano, directora general de NEIKER. A lo largo de la mañana se han mostrado los resultados más relevantes de la evaluación del impacto medioambiental en bosques con aprovechamiento silvopastoral de cerdos, con distintas razas autóctonas (Porco Celta, Gochu Asturcelta, Euskal Txerri, Basatxerri) y cargas ganaderas, en régimen extensivo y con aprovechamiento final de fruto para la alimentación animal.

El trabajo se ha desarrollado con cerdos criados en idénticas condiciones de medio, carga ganadera (8 cerdos por hectárea) y alimentación; y en el mismo se valora, además del comportamiento de las dos razas frente a los recursos forrajeros y su respuesta productiva, los posibles daños ocasionados en troncos y raíces de los árboles, la estructura de las comunidades vegetales, componentes del sotobosque, la compactación y procesos erosivos del suelo, entre otras variables como indicadores del funcionamiento del bosque.

El trabajo aconseja, asimismo la administración del pienso a los animales de forma fraccionada y en cantidad controlada a lo largo del día con el fin de impulsar el pastoreo por el bosque. Se ha observado que la disponibilidad de pienso y agua en un punto fijo condiciona el comportamiento animal que tiene como consecuencia directa la concentración de los cerdos en torno a estas instalaciones durante largo tiempo, así como un reducido o casi nulo aprovechamiento de los recursos proporcionados por el bosque.

Este comportamiento de los animales hace que la estructura del sotobosque no muestre diferencias en índices de biodiversidad y riqueza de especies entre las parcelas pastoreadas y las no pastoreadas. Tampoco existen diferencias en la biomasa disponible, que no siendo consumida, va acumulándose y perdiendo su valor nutritivo con altos contenidos de materia seca y fibra y menor contenido proteico.

El trabajo demuestra que el desarrollo de dos ciclos de producción de cerdos consecutivos, con un breve periodo de descanso en la misma parcela, ha presentado efectos negativos crecientes tanto en el daño mecánico de los árboles como en la tendencia al aumento de la compactación del suelo, y sin llegar a ser severos sí que requieren un seguimiento a más largo plazo. Otros parámetros relacionados con la fertilidad del suelo o los procesos erosivos no han mostrado este impacto negativo en las parcelas pastoreadas con cerdos frente a las parcelas sin pastorear, posiblemente por el escaso tiempo transcurrido del estudio.

Ubicación de los comederos en el centro de la parcela

El estudio concluye, asimismo, que el diseño de las instalaciones ligadas al uso ganadero (refugios, bebederos y comederos) es recomendable hacerlas en varios puntos. En caso de realizarlas en un único punto se recomienda ubicarlas en zonas céntricas de la parcela para reducir este impacto.
Respecto a la calidad de carne, la explotación de cerdos de raza Euskal Txerria en este régimen de silvopastoralismo no ha supuesto una ventaja en cuanto a la calidad nutricional, tecnológica y sensorial de la carne en comparación a la Raza mixta evaluada. Tampoco se han detectado diferencias entre los dos ciclos de producción de cerdos, a pesar de que el primer ciclo terminó con disponibilidad de bellota y el segundo únicamente con pasto y raíces. Esta ausencia de diferencias entre los ciclos posiblemente sea debida a la escasa producción de bellota en el periodo de estudio y a la existencia de un punto de pienso constante que permite que los cerdos se alimenten a voluntad.

El proyecto se alinea con la sostenibilidad económica, social y ambiental de los sistemas silvopastorales. En el ámbito económico, se puede obtener productividad a corto plazo (pasto), a medio plazo (producción animal) y a largo plazo (productividad silvícola). Asimismo, se obtiene diversificación de las producciones, con la obtención de madera, pasto, carne, leña, frutos, plantas ornamentales y medicinales, setas, etc., lo que supone una disminución del riesgo económico del sistema, poniendo de manifiesto el carácter multifuncional de la actividad.