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Optimización del agua de riego, una herramienta de precisión para la mejora de los cultivos

  • En NEIKER investigamos las necesidades hídricas de los cultivos con tecnologías de precisión como modelos matemáticos, inteligencia artificial, sensores meteorológicos y de humedad de suelo, aplicaciones informáticas, imágenes satelitales, etc., con el fin de mejorar los cultivos
  • Los beneficios que ofrece este tipo de riego abarcan desde el incremento de la producción, hasta la reducción del impacto en el medioambiente
  • Este proyecto se suma a otras líneas de trabajo que estamos promoviendo en NEIKER para que la transformación digital contribuya al salto cualitativo que el sector agroalimentario necesita

La disponibilidad de agua es limitada en muchas partes de Europa y es probable que, debido al cambio climático, esta situación empeore. Para 2070 se espera que el estrés hídrico -que la demanda de agua sea más alta que la cantidad disponible- aumente hasta un 35%. En este escenario, la conservación del agua se ha convertido en un objetivo cada vez más prioritario en la agricultura de regadío y la única forma de poder satisfacer estas necesidades es mejorando la eficiencia en la utilización del agua.

Para ello es necesario articular una estructura agrícola que ayude a reasignar su uso, optimizando el agua y los recursos económicos que emplean los agricultores mediante la adopción de nuevas tecnologías. En este sentido, desde NEIKER, estamos desarrollando diversas líneas de trabajo para favorecer la transformación digital del sector agrícola como, por ejemplo, en la optimización del agua de riego.

Hacia un mejor uso del agua

A la hora de optimizar el riego de cultivos, hay que tener en cuenta varios factores. Para empezar, es necesario reparar en los elementos relacionados con el sistema biofísico, formado por el suelo, la planta y la atmósfera. También es importante prestar atención a las propiedades físicas del suelo, el tipo de cultivo, las respuestas fisiológicas a las variaciones del entorno o las condiciones meteorológicas. A la hora de decidir cuál es la mejor manera de optimizar el agua de riego también hay que considerar los factores que están bajo el control del agricultor como la fecha de siembra o el tipo de laboreo, etc.

En este contexto, no se puede predecir un único tipo de riego con características concretas para todo tipo de cultivos. Sin embargo, esta circunstancia no implica que sea imposible optimizar el modelo convencional usado hasta ahora.

“La eficiencia en el sistema de riego ayuda a emplear mejor el agua, tanto a nivel cualitativo como cuantitativo. Esto permite que cada litro de agua consumida se use de forma más eficiente, contribuyendo a producir una mayor cantidad de alimentos, de mayor calidad y reduciendo el impacto en el medioambiente”, explica Gorka Landeras, investigador del departamento de Producción y Protección Vegetal de NEIKER.

El uso de técnicas de riego de precisión optimiza el empleo del agua frente a los riegos más condicionales. “La gran diferencia reside en que en el riego convencional el agricultor o la persona que riega el cultivo tiende a basarse en su propia experiencia, obviando, en algunos casos, la información técnica necesaria para conseguir optimizar las aplicaciones hídricas, que es lo que se tiene en cuenta en los sistemas de riego que se usan en la agricultura de precisión”, subraya el investigador de NEIKER.

En definitiva, son muchos los beneficios que se obtienen mediante la optimización del agua del riego comenzando por el aumento de la eficiencia del riego, lo que conlleva un incremento del rendimiento económico de las explotaciones, minimizando los impactos ambientales.

Optimizando el cultivo de patata

En NEIKER trabajamos desde hace más de una década con agricultores locales investigando las necesidades hídricas de los cultivos mediante la aplicación de distintas tecnologías de precisión: modelos matemáticos, inteligencia artificial, utilización de sensores meteorológicos y de humedad de suelo; realización de ensayos de riego, implementación de aplicaciones informáticas, estudio de la infiltración de los suelos; pasando por la utilización de imágenes satelitales (teledetección), mejora genética o la biología molecular, entre otras.

Además, también ha participado en diferentes proyectos de monitorización de sensores de riego, como por ejemplo, la iniciativa UREZPAPA, que finalizó en 2021, en el que se ha logrado una mayor eficacia en el manejo del agua en el cultivo de la patata, consiguiendo a su vez, el mayor ahorro posible de este recurso.

Para realizar este estudio, el departamento de Producción y Protección de NEIKER empleó distintos sensores de humedad del suelo y herramientas informáticas basadas en modelos de balance de agua del suelo en dos parcelas piloto de las localidades de Elburgo y Foronda (Álava).

“Gracias a este proyecto constatamos que pasar de regar cada 10 días (32 mm) -la pauta habitual en una de las zonas de estudio- a acortar el momento de riego cada 6-8 días y hasta la capacidad de campo, supondría reducir la pérdida de producción a la mitad con un incremento bajo del volumen de agua de riego” explica Landeras.

Si bien este proyecto se centraba de manera exclusiva en el cultivo de patata, el centro tecnológico también colabora en otras iniciativas de optimización del agua de riego en otros cultivos como la remolacha o el maíz.

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