Actualidad

NOTICIA

Biochar inoculado: la solución para reducir el metano en el ganado

26 enero 2026

 

  • NEIKER trabaja en diversas líneas de investigación para dotar al sector de herramientas eficaces que permitan cumplir con la exigencia internacional de reducir un 30% las emisiones de metano para 2030.
  • El uso de carbón vegetal con microorganismos en la dieta animal logra disminuir las emisiones de metano.

 

La generación de metano durante la digestión de los rumiantes es un proceso natural que, debido a su impacto en el calentamiento global, se ha convertido en un punto crítico para la sostenibilidad del sector ganadero. Ante las normativas internacionales que exigen reducir estas emisiones en un 30% para el año 2030, el centro tecnológico NEIKER trabaja en diversas líneas de investigación para validar soluciones científicas que permitan al sector mitigar los gases de origen entérico sin comprometer la rentabilidad de las explotaciones.

Según explica Aser García, investigador principal del Departamento de Ciencia animal de NEIKER, el desafío reside en el propio funcionamiento del rumen. “Este órgano actúa como un tanque de fermentación donde, al fermentar la fibra, los microorganismos generan hidrógeno que es posteriormente utilizado por las arqueas metanogénicas para la formación de metano.”, explica, y añade que «la clave está en intervenir en esa reacción química, limitando la formación del hidrógeno sin perjudicar la salud ni la digestión del animal«.

En esta línea, el centro ha testado el uso de biochar (carbón vegetal) en la alimentación del ganado. Los ensayos han comprobado que la inclusión de un 2% de este compuesto en la dieta reduce las emisiones de gas en un 30% sin alterar el rendimiento productivo o parámetros de calidad esenciales como los niveles de grasa y proteína.

 

Foco en la reducción de la emisión diaria

Junto al biochar, NEIKER también evalúa otras estrategias nutricionales, como el aporte de lípidos (grasas y aceites) orientadas a reducir la fermentación o el uso de inhibidores específicos que bloquean la formación de metano. Sin embargo, desde el centro subrayan que la solución no es solo tecnológica, sino también de enfoque.

El sector se enfrenta a un cambio de paradigma en la medición de su impacto ambiental. Hasta ahora, la prioridad era la eficiencia productiva (menos emisiones por litro de leche), lo que favorecía a los sistemas intensivos donde las vacas producen mayores volúmenes de leche. No obstante, el objetivo climático actual es reducir la cantidad neta de metano en la atmósfera. «La intensificación puede parecer eficaz si solo miramos el gramo de metano por litro de leche producido, pero para cumplir con los nuevos estándares también debemos fijarnos en los gramos totales emitidos por día«, apunta el investigador.

Bajo esta nueva perspectiva, los estudios comparativos que ha realizado NEIKER señalan que, las vacas en pastoreo presentan menores emisiones de metano en términos absolutos (g/día) que las vacas estabuladas, aunque también alcanzan una menor producción de leche. Esta diferencia implica que, mientras los sistemas estabulados suelen mostrar una menor intensidad de emisión (metano por unidad de leche producida), los sistemas en pastoreo resultan más favorables cuando el criterio de mitigación se basa en la reducción de las emisiones diarias totales, poniendo de manifiesto que la valoración del impacto ambiental depende del indicador utilizado.

En este contexto, y atendiendo a los criterios establecidos en las cumbres climáticas, que priorizan la reducción de las emisiones absolutas sin permitir el aumento de la cabaña ganadera para compensar pérdidas productivas, la intensificación presenta limitaciones como estrategia de mitigación, mientras que el pastoreo cumpliría este enfoque, aunque a costa de una menor producción de leche.

En definitiva, la reducción efectiva de las emisiones no puede abordarse mediante una única intervención aislada, sino que requiere la combinación de distintas estrategias capaces de reducir las emisiones absolutas sin recurrir al aumento de la cabaña ganadera para compensar una pérdida productiva. En este contexto, la actividad de NEIKER se centra en la validación y transferencia de herramientas que abarcan desde la nutrición de precisión y el uso de aditivos hasta la mejora genética y la adaptación del manejo, con el fin de compatibilizar la mitigación de emisiones con la viabilidad económica de las explotaciones. “El objetivo es dotar a las explotaciones de soluciones técnicas para cumplir con los objetivos de descarbonización manteniendo la viabilidad económica de la actividad ganadera”, concluye García.

Related posts

Neiker
Resumen de privacidad

La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.